La primera vez que aterricé en Ibiza un quince de julio, aprendí dos cosas en menos de una hora. La primera, que sin coche reservado de antes te toca pagar el triple en mostrador. La segunda, que el "compacto a setenta euros la semana" que vi en marzo se había transformado en cuatrocientos veinte. Si vas a la isla este verano y todavía no tienes el coche atado, lo que viene a continuación te puede ahorrar la mitad del dinero. Y bastantes disgustos.
Mira, te lo digo sin rodeos: Ibiza es una isla pequeña, pero las distancias engañan. Ir desde San Antonio hasta Es Caló de Sant Agustí en julio puede llevarte una hora larga si caes a las once de la mañana, cuando todo el mundo se desplaza a la cala del día. El bus público existe y cubre los recorridos principales, pero las playas más bonitas, las que te imaginas cuando piensas en Ibiza, están casi todas fuera de su itinerario.
El taxi es otra historia. En temporada alta vas a esperar entre treinta y cuarenta minutos para que aparezca uno, y un trayecto del aeropuerto a Cala Llonga te puede costar cuarenta y cinco euros. Multiplica eso por dos al día durante una semana y verás que el alquiler de coche es, sin discusión, la opción más razonable. Salvo que tu plan sea pasar siete días encerrado en un hotel de Playa d'en Bossa, lo cual también es legítimo, claro.
Esta es la parte que más gente se salta. Y la que más dinero cuesta. El alquiler en Ibiza tiene un comportamiento tan estacional que te asusta. Para un compacto manual de siete días, los precios se mueven más o menos así, según mi histórico de los últimos cuatro veranos:
¿Te lo esperabas? Si reservas en abril y descubres en junio que ha bajado el precio, casi todas las plataformas serias te dejan cancelar gratis y volver a reservar al precio nuevo. Lo digo en serio: pon una alarma cada quince días para revisar precio. Yo así he ahorrado entre setenta y ciento veinte euros en alguna ocasión.
En la isla operan muchas más empresas de las que te imaginas. He alquilado con cinco distintas en los últimos cinco veranos y la experiencia varía bastante. Lo más útil que puedo decirte es esto: la diferencia entre la más barata y la más cara para el mismo coche y las mismas fechas suele rondar los doscientos euros en una semana de agosto. Pero la diferencia en calidad de servicio puede ser todavía mayor.
La tabla de abajo refleja precios orientativos para una semana en julio o agosto, reservando con dos meses de antelación, sin extras añadidos.
| Compañía | Tipo de coche | Precio semana en verano | Depósito | Recogida en aeropuerto |
|---|---|---|---|---|
| Goldcar | Compacto manual | 200-380 € | 1.200 € | Parking remoto, lanzadera |
| Centauro | Compacto manual | 220-400 € | 1.100 € | Lanzadera a oficina externa |
| OK Mobility | Compacto manual | 240-420 € | 1.000 € | Mostrador en aeropuerto |
| Hertz | Compacto manual | 340-560 € | 1.500 € | Mostrador en aeropuerto |
| Europcar | Compacto manual | 320-540 € | 1.500 € | Mostrador en aeropuerto |
| Sixt | Compacto manual | 360-580 € | 1.200 € | Mostrador en aeropuerto |
| Avis | Compacto manual | 330-550 € | 1.500 € | Mostrador en aeropuerto |
Mi opinión, después de cinco veranos: para una estancia de menos de cinco días con vuelos llegando en horario de oficina, las compañías premium (Hertz, Europcar, Sixt, Avis) compensan el sobreprecio. Pierdes cero tiempo en el mostrador, te dan el coche limpio y devolverlo es cuestión de segundos. Para estancias largas o si llegas en vuelo de madrugada, las low cost siguen siendo más rentables, pero asume que vas a perder una hora larga del primer día y otra al devolverlo.
El aeropuerto de Ibiza tiene una sola terminal y, en temporada alta, recibe vuelos hasta las dos de la madrugada con frecuencia. Las compañías premium tienen mostrador en la propia terminal, salida a la zona de llegadas. Las low cost suelen estar fuera, en parkings situados a uno o dos kilómetros, conectados por lanzaderas gratuitas que pasan cada quince o veinte minutos.
¿La diferencia práctica? Si llegas a las cuatro de la tarde de un sábado de agosto, los mostradores de Hertz o Europcar pueden tener cola de veinte personas. Las oficinas remotas de Goldcar o Centauro pueden tener cola de cincuenta, y la lanzadera no siempre llega vacía. Vamos, que entre el avión y el coche pueden pasar dos horas si no espabilas.
Un compacto manual de gama básica te sobra. Las carreteras son anchas, los aparcamientos no son demasiado complicados y casi todas las playas del sur tienen parking propio. Aquí el límite es no pagar más de la cuenta por extras que no necesitas.
Sigue valiendo el compacto, pero piensa en pedir uno con aire acondicionado decente y, si vais cuatro adultos con maletas, salta a un coche de segmento C. La diferencia de precio en temporada baja son veinte o treinta euros la semana, pero en agosto el salto puede ser de ochenta. Aún así, ir apretados con maletas en un coche pequeño es agotador.
Aquí ya lo pienso de otra forma. Las pistas que llevan a sitios como Es Portitxol, Sa Caleta de Aubarca o algunas zonas de Cala d'en Serra son de tierra, con socavones y pendientes pronunciadas. Un coche pequeño llega, sí, pero rezando. Si tu plan incluye varias de estas calas, considera un SUV pequeño o, mejor, asume que parte de la aventura es caminar veinte minutos desde donde acaba el asfalto.
Aquí es donde se separa el alquiler barato del alquiler que parece barato pero acaba costando un riñón. La compañía low cost te ofrece un precio base y, en mostrador, te insiste con el seguro a todo riesgo sin franquicia por veinte o veinticinco euros al día. Si caes, una semana en Ibiza son ciento sesenta euros extra. Casi tanto como el coche entero.
Te explico las opciones reales:
La opción tres es la que uso yo desde hace tres años. Cobertura equivalente, ahorro de unos ciento veinte euros la semana. ¿Por qué casi nadie lo hace? Porque la compañía de alquiler no te lo va a recomendar, lógicamente. Y porque la primera vez asusta confiar en un seguro externo. Pero las grandes funcionan, y leer las reseñas antes te da la tranquilidad que necesitas.
Compara compañías, seguros y extras de alquiler en Ibiza para verano sin sobresaltos.
Ver comparador de carrent.clubLas compañías serias exigen crédito para bloquear el depósito de mil o mil quinientos euros. Si solo llevas débito, en mostrador te pueden negar el coche o te cobran un suplemento absurdo. Esto es real, le ha pasado a tres personas que conozco.
El truco más viejo del libro y el que más gente sigue cayendo. Si la compañía te lo da lleno y lo devuelves a medias, te cobran el combustible faltante a precio de oro (entre dos y tres euros el litro frente a uno con sesenta en gasolinera). Hay una gasolinera Repsol a tres minutos del aeropuerto, justo en la rotonda de salida. Repostar ahí es obligado.
Por todos los lados, con luz buena, con la fecha activada en el móvil. Si en la devolución te apuntan un golpe que ya estaba, le enseñas las fotos con timestamp y se acabó la discusión. Sin fotos, es tu palabra contra la suya.
Suena exagerado pero las flotas en agosto están machacadas. He recogido coches con el aceite en mínimo y, en una ocasión, con la rueda de repuesto pinchada. Si descubres algo raro al kilómetro veinte, vuelves al mostrador y pierdes media tarde.
Lo veo siempre. El hotel te ofrece "coche de alquiler incluido" o "tarifa especial" y, casi sin excepciones, sale entre un treinta y un cincuenta por ciento más caro que comparando por tu cuenta. Es una comisión que paga el hotel, lógicamente repercutida.
Algunas compañías cierran el mostrador a la una de la mañana. Si tu vuelo se retrasa y llegas a las dos, te encuentras con que tu coche está reservado pero nadie te lo entrega hasta las siete. Lee las condiciones de horario antes. Si tu vuelo aterriza tarde, paga la opción nocturna o reserva con una compañía que abra veinticuatro horas.
La famosa "tolerancia de veintinueve minutos". Si recogiste a las quince horas, devolver a las quince treinta y uno te cuenta como un día completo más, en muchas compañías. En agosto eso son entre cuarenta y setenta euros adicionales. Calcula con margen.
Hay errores que se repiten verano tras verano y que cuestan a la gente, en conjunto, mucho dinero. Te los enumero rápido para que no caigas:
Esto rara vez se cuenta y debería. Aparcar en Ibiza ciudad en agosto es, sencillamente, una pesadilla. La zona azul cubre casi todo el centro, los parkings públicos cuestan entre veintidós y veintiocho euros al día, y dar vueltas para encontrar hueco te puede llevar cuarenta y cinco minutos. En Sant Antoni el problema es parecido, agravado en horario de fiesta.
Mi recomendación, después de varios veranos sufriéndolo: si te alojas en Ibiza ciudad o en Sant Antoni, comprueba si tu hotel o apartamento incluye parking. Si no, calcula que vas a sumar entre veintidós y treinta euros al día solo por aparcar. En el resto de la isla el problema es mucho menor, salvo en zonas concretas como Cala d'Hort o Es Vedrà en hora punta de atardecer, donde llegan a colapsar todos los aparcamientos disponibles.
Reservando con dos o tres meses de antelación, un compacto manual sale entre doscientos y trescientos euros la semana en julio o agosto. Reservando con menos antelación, los precios suben rápido y pueden duplicarse en quince días.
Si vas a moverte por la isla, prácticamente sí. El transporte público cubre los recorridos principales pero deja fuera la mayoría de calas pequeñas, que son las más bonitas. Solo si tu plan es quedarte en una zona concreta tipo Playa d'en Bossa o Sant Antoni, podrías arreglarte sin coche.
Depende del perfil. Para estancias cortas y quien valore tiempo, las grandes (Hertz, Europcar, Sixt) son más rápidas y cómodas, aunque más caras. Para quien busca el precio más bajo y no le importa esperar más en mostrador, Goldcar y Centauro suelen ser las opciones más competitivas en la isla.
Entre mil y mil quinientos euros, según compañía. Lo bloquean en una tarjeta de crédito (no débito) y te lo liberan al devolver el coche. La liberación puede tardar entre dos y diez días en aparecer de vuelta en tu saldo.
Casi nunca. Las compañías cobran entre quince y veinticinco euros al día por eliminar la franquicia. Un seguro externo equivalente cuesta entre tres y cinco euros al día. La cobertura es comparable, el ahorro es de cien euros o más la semana.
Sí, pero pagando un suplemento de "conductor joven" que ronda entre diez y dieciocho euros al día. Algunas compañías exigen mínimo veintiún años y al menos dos años de carné. Las premium suelen pedir veintitrés.
En la mayoría de compañías, sí. Si lo devuelves con menos combustible del que tenía al recogerlo, te cobran el faltante a precio inflado, normalmente el doble del precio de gasolinera. Repostar en una gasolinera cercana al aeropuerto antes de devolverlo es lo más rentable.
Las low cost serias (Goldcar, Centauro, OK Mobility) cumplen, pero son más estrictas con el contrato y los extras. Si lees las condiciones antes, sacas fotos al recoger y devuelves el coche con el depósito lleno, no debería haber problema. La mayoría de quejas suelen venir de errores del cliente al no leer la letra pequeña.